La relación entre propietario e inquilino suele ser cordial hasta que surge un contratiempo en…
Cuando un desatasco se va de las manos: qué hacer según la gravedad del problema
Hay atascos que empiezan como una simple molestia y, casi sin darte cuenta, acaban en malos olores, agua desbordándose o incluso filtraciones a otras viviendas. Saber en qué punto está el problema te ayuda a decidir si puedes seguir intentando solucionarlo o si ha llegado la hora de llamar a un profesional de desatacos urgentes Barcelona para evitar daños mayores.
1. Atasco leve: lo que puedes intentar sin riesgos
Hablamos de atasco leve cuando el agua tarda un poco más en tragar, pero finalmente baja, no hay ruidos extraños en otras tuberías y no aparecen malos olores fuertes. Suele ocurrir en fregaderos, lavabos o duchas donde se han ido acumulando pelo, grasa o restos de jabón.
En estos casos aún tiene sentido probar soluciones sencillas y seguras en casa, sin forzar la instalación. Puedes inspirarte en trucos de mantenimiento básico como los que se explican en este artículo sobre métodos efectivos para desatascar tuberías en casa, siempre evitando productos o prácticas agresivas.
- Usar un desatascador de goma (pumba) con movimientos suaves y repetidos, sin golpes bruscos.
- Limpiar el filtro o rejilla del desagüe y retirar manualmente los restos visibles.
- Desmontar el sifón del fregadero si es accesible, colocar un cubo debajo y vaciar con cuidado los residuos acumulados.
- Observar si el problema es solo en un punto (por ejemplo, el lavabo) o empieza a notarse en varios desagües de la vivienda.
Mientras el agua siga bajando, no aparezca ninguna mancha de humedad y no necesites usar fuerza excesiva, puedes tomarte el atasco como una señal de que tus tuberías necesitan más cuidado, pero todavía no estás ante una emergencia.
2. Atasco moderado: señales de que el desatasco casero se está complicando
El atasco pasa a la categoría “moderado” cuando el agua apenas baja, el desagüe hace ruido de burbujeo o el problema se repite cada pocos días en el mismo punto. Es típico en inodoros que se atascan una y otra vez o en líneas donde se han acumulado grasas y residuos durante mucho tiempo.
Si el sanitario afectado es el inodoro, conviene entender bien qué lo está bloqueando antes de insistir, ya que no todo se resuelve con una pumba. En este tipo de situaciones ayuda saber cuáles son las causas más habituales por las que se atasca el inodoro y qué errores evitar para no empeorar la avería.
- Si al accionar la cisterna el agua sube mucho y tarda en bajar, es mejor no seguir tirando de la cadena para evitar desbordamientos.
- Si varios desagües de la casa empiezan a ir lentos a la vez, el problema puede estar en la instalación general y no solo en un punto concreto.
- Si ya has probado un desatascador de goma y la situación no mejora, insistir con fuerza solo aumenta el riesgo de dañar algún elemento.
Cuando detectas que el atasco puede ir más allá del sifón o del tramo visible, lo prudente es dejar de improvisar y valorar una revisión con equipos adecuados. Para localizar el problema sin romper innecesariamente, una opción es recurrir a una inspección de tuberías con cámara, que permite ver por dentro la instalación y decidir el mejor tratamiento.
3. Atasco grave: inundaciones, olores fuertes y riesgo de daños a la vivienda
Un atasco se considera grave cuando el agua ya no baja, se desborda por otros puntos (bajantes, arquetas, garajes) o aparecen filtraciones en techos y paredes. También cuando huele a desagüe en varias estancias o se mezclan aguas sucias con zonas que deberían estar secas.
- Si el agua rebosa del inodoro o de una arqueta interior, conviene cortar la entrada de agua y limitar el uso de sanitarios y grifos hasta que se revise la instalación.
- Si el problema afecta a un garaje o trastero con instalaciones eléctricas cercanas, es fundamental extremar la precaución y no caminar descalzo sobre charcos.
- Si observas humedad en techos o paredes, especialmente si viene de la vivienda superior, es probable que haya una fuga o rebose en la red comunitaria.
En este punto no tiene sentido seguir probando soluciones caseras: cuanto más tiempo pasa, mayores son los riesgos de daños estructurales y de conflictos entre vecinos o con el seguro. Ante estas situaciones, lo más recomendable es llamar directamente a un servicio de desatascos urgentes 24 horas que pueda acudir con la maquinaria adecuada y experiencia en emergencias.
Cuando el atasco afecta a grandes volúmenes de agua, garajes o zonas comunes, suele ser necesario trabajar con equipos específicos que aspiran, limpian y dejan la instalación operativa. Para esos casos, es habitual que el profesional envíe un camión cuba especializado capaz de desatascar, limpiar con agua a presión y retirar las aguas residuales en una sola intervención.
En comunidades grandes, o en ciudades con mucha densidad de viviendas como Sabadell, es importante avisar cuanto antes al presidente o administrador de fincas para coordinar el acceso, cortar la zona afectada y facilitar la actuación del servicio de desatascos.
En edificios cercanos a la costa, donde las lluvias intensas pueden saturar rápidamente las redes de pluviales y residuales, muchos vecinos ya han aprendido que lo más eficaz es llamar a profesionales con experiencia en situaciones similares a las que se atienden, por ejemplo, en trabajos de desatasco en Badalona.
4. Errores que agravan cualquier tipo de atasco
Hay determinadas acciones que convierten un problema manejable en una urgencia seria. Muchas veces se hacen con buena intención, pero terminan dañando las tuberías, desplazando la obstrucción a un tramo peor o incluso creando un riesgo para la salud.
- Verter litros y litros de productos químicos agresivos esperando que “deshagan” el atasco, cuando en realidad pueden corroer piezas y juntas.
- Introducir objetos rígidos (perchas, palos, barras metálicas) que rayan, perforan o rompen el interior de la tubería.
- Usar agua muy caliente en instalaciones antiguas sin saber cómo reaccionarán los materiales.
- Seguir llenando bañeras, fregaderos o lavadoras aunque ya se haya visto que el agua no desagua correctamente.
Una de las prácticas que más problemas genera a medio plazo es tirar por el inodoro cosas que nunca deberían ir al desagüe. Toallitas, bastoncillos, compresas o restos de comida no solo atascan en casa: también se acumulan en la red general. Sobre este tema conviene tener muy presente lo que se explica en este artículo sobre las toallitas húmedas como causa principal de los atascos.
5. Checklist rápido: qué hacer según la gravedad del atasco
Para que te sea más fácil decidir, puedes guiarte por este esquema sencillo cuando notes que algo no va bien en tus tuberías.
- Atasco leve: el agua baja despacio pero baja; no hay malos olores fuertes ni manchas de humedad. Puedes probar métodos suaves (desatascador de goma, limpieza de sifón) y mejorar tus hábitos de uso.
- Atasco moderado: el agua casi no baja, el problema se repite y aparecen ruidos de burbujeo. Deja de experimentar, no uses químicos agresivos y valora pedir una revisión con cámara o una limpieza profesional.
- Atasco grave: el agua rebosa, afecta a varias estancias o hay inundaciones, filtraciones o riesgo eléctrico. Corta el agua si es posible, evita usar instalaciones afectadas y llama a un servicio urgente de desatascos sin esperar más.
Actuar a tiempo marca la diferencia entre una pequeña molestia y una avería costosa. Conocer los límites de lo que se puede hacer en casa y saber cuándo pedir ayuda profesional te ahorra estrés, discusiones con vecinos y facturas de reparación mucho más altas.


